Fósiles, genes y teorías
A 136 años de la publicación de El origen de las especies de Charles Darwin, la evolución –como teoría y como hecho– sigue más actual que nunca. No sólo por su presencia inherente en el correr de la historia sino también (y lamentablemente) por los continuos esfuerzos por bajarla del panteón de hechos incuestionables, esfuerzos ejercidos por la derecha cristiana norteamericana que tiñe el escenario de dudas (inexistentes) e introduce teorías como la del “diseño inteligente” con un propósito más político que científico: lavar los cerebros de niños y niñas a partir de una nueva pedagogía escolar.
Por eso un libro directo y claro sobre la riqueza explicativa de esta teoría, un libro que haga desvanecer los fantasmas que algunos quieren echarle encima, es más que bienvenido. Y mejor si se trata de un diccionario temático, centrado en comunicar lo justo y preciso de cada término-entrada, lo suficiente como para tener una idea clara de qué se trata cuando se habla de evolución.
Pese a que no agrega nada nuevo en la explicación de cada concepto, la fuerza de Fósiles, genes y teorías del paleontólogo español Jordi Agustí reside más en ser un libro de consulta ante la duda que siempre surge, tanto en el experto como en el lego. Como advierte el también paleontólogo Juan Luis Arsuaga desde el prefacio, Fósiles... ante todo es un diccionario personal: carece de la autoridad máxima, casi incuestionable, que ostentan los libros de este tipo (el Diccionario de la Real Academia Española, la Encyclopedia Britannica, por ejemplo), pero es justamente ese toque propio lo que lo hace interesante ya que entre entrada y entrada, aporta un panorama completo de la teoría de la evolución, en fin, una mirada general –diacrónica y sincrónica– que tanto falta en la particularidad de los descubrimientos científicos.
En el campo de la teoría darwinista, las direcciones para abordar el tema son múltiples. La razón es simple: en la teoría de la evolución anidan ideas en choque, escuelas que compiten y las muchas interpretaciones que sufrieron con el tiempo los fósiles, huellas-testimonios de los 3800 millones de años de cambio constante en la biosfera. Si bien Agustí se centra en primates y homínidos (y en su respectiva diversificación), no deja de lado los conceptos relacionados con los mecanismos y modelos del proceso evolutivo: “adaptación”, “Archaeopteryx”, “azar”, “creacionismo”, “equilibrios puntuados”, “especie”, “evolución”, “Eva mitocondrial”, o “extensión”, son algunos de los conceptos que el autor elige y aborda en un intento interesante y curioso para explicar ni más ni menos algo tan extenso y rico como la historia de la vida.
Por Federico Kukso para Suplemento Futuro de Página/12

Nicolás Pasiecznik. Periodista. Actualmente reside en Buenos Aires, Argentina. Además de este blog dedicado al análisis de hechos históricos, es editor de
jose antonio dijo
mi pregunta es si el de las aves se puede alterar para activar genes apagados durante el desarrollo del feto dentro del huevo para crear un dinosaurio ta si quiera en teoria poque el hombre lo ha intentado ylo ha logrado y l esconde hasta hace unos meses
2 Abril 2009 | 04:50 AM